* conjunto de textos elaborados entre octubre de 2009 y agosto de 2010 e inspirados en el rastro de vida anglosajona en París y su viceversa sintonía *
"A veces mi sentido de la ironía alcanza a París mismo, y me gusta Nueva York. Diría más: cada vez que alguien nombra a Duchamp pienso que mi vida ha estado siempre equivocada y que, en vez de vivir en Barcelona y estar enamorado de París, debería haberme dejado de tantas zarandajas y haber vivido siempre en Nueva York, en el apartamento de Duchamp, por ejemplo. Y leer allí a Hemingway, leer en un comfortable sillón sus hazañas de cazador, pescador, amante, boxeador, reportero de guerra y bebedor. Y pensar todo el rato: ¡Qué animal!"
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"Nada en la vida es inmutable, todo es modificable. Yo, por ejemplo, podría irme a vivir a Nueva York, que es lo que en el fondo deseo. Podría instalarme en un apartamento en Nueva York en vez de estar en Barcelona comentando que París no se acaba nunca. Nada es inmutable, todo es modificable".
'París no se acaba nunca' (2003) - Enrique Vila-Matas
A Benjamin Biolay la anglofilia le viene de lejos. De cuando de pequeño escuchaba el 'White Album' de los Beatles o leía a Scott Fitzgerald. De ahí a formar parte de una banda punk-rock u obsesionarse con el 'Meat is Murder' de los Smiths no hay mucho. Y sólo un paso más hasta dar con un primer trabajo como 'Rose Kennedy' (2001), un álbum conceptual alrededor de la familia del presidente asesinado, sobre todo, centrado en la figura de su hermano, el también malogrado 'Bobby' Kennedy.
Pero es difícil imaginar a alguien más francés que quien ocupa uno de los privilegiados inmuebles de Saint-Germain-de-Près o ha sido nuero de un símbolo nacional como Catherine Deneuve.
Estamos ante el nuevo gran cerebro de la música francesa. Compararle con Serge Gainsbourg es una obviedad, aunque su personalidad parezca mucho más introspectiva que la del prolífico autor de 'Historia de Melody Nelson'.
Una suerte de ojo que todo lo ve por cuyas manos han pasado Henri Salvador, Juliette Greco, Françoise Hardy, su propia hermana Coralie Clement y hasta la primera dama francesa, Carla Bruni, para la que produjo su disco de 2008, 'Comme si de rien n'était', y con quien se le ha relacionado últimamente, al parecer de manera equívoca.
Biolay abomina los estereotipos de la chanson. "Creo que la chanson no puede ignorar la existencia de The Velvet Underground o Nick Drake", ha declarado, y en ello justifica su libre discurrir entre el pop, la electrónica, las pinceladas jazz o su venerada tradición rock americana.
'La Superbe' es su quinto -doble- álbum, ambicioso, a veces oscuro, a veces luminoso, que él ha resumido así: "Es un disco épico, un ciclo de canciones que abre con una secuencia, el tema que da el título al disco, la vida de un personaje – que podría ser yo – durante un mes de verano. Todo es personal, pero nada es autobiográfico".
* 'La superbe' es el primer single del disco homónimo lanzado al mercado el pasado 19 de octubre.
** La pasada semana lo presentó durante tres noches en el Casino de París, agotando todas las localidades antes de tiempo.